Conocer un acorde no es suficiente para acompañar una canción.
Necesitamos cambiar al siguiente acorde sin detener la música.
Ese será nuestro objetivo en esta lección.
Prepara el cambio
Elige dos acordes:
G → C
Forma G.
Observa dónde deberán ir tus dedos para formar C.
Haz el cambio lentamente.
Después regresa.
[VIDEO PENDIENTE: Cómo mejorar los cambios de acordes]
No rasguees todavía.
Practica solamente:
G → C → G → C
Añade el pulso
Ahora cuenta:
1 — 2 — 3 — 4
Toca G y mantenlo durante cuatro pulsos.
Después cambia a C.
| G | C |
[IMAGEN PENDIENTE: Primer cuadro de acordes G y C]
No importa si el cambio todavía es lento.
Reduce la velocidad hasta encontrar un tempo donde puedas continuar.
Cuatro acordes
Vamos a utilizar una progresión:
| G | D | Em | C |
[VIDEO PENDIENTE: Primera progresión de cuatro acordes]
Toca un rasgueo al comenzar cada compás y cuenta:
1 — 2 — 3 — 4
Después cambia al siguiente acorde.
Repite la progresión.
No te detengas
Cuando un cambio sea difícil, practica solamente esos dos acordes.
Por ejemplo:
D → Em
Repite varias veces.
Después vuelve a colocarlos dentro de la progresión completa.
La práctica funciona mejor cuando identificamos exactamente qué movimiento necesita mejorar.
Utiliza el metrónomo
[RECURSO PENDIENTE: Ejercicio de cambios con metrónomo]
Comienza lentamente.
Escucha varios pulsos antes de tocar.
Mantén la velocidad.
Cuando puedas completar varias vueltas sin detenerte, puedes aumentar ligeramente el tempo.
Práctica de esta lección
Practica entre 10 y 15 minutos.
- Practica cambios entre dos acordes.
- Trabaja especialmente los cambios difíciles.
- Cuenta cuatro pulsos por acorde.
- Toca G → D → Em → C.
- Utiliza un metrónomo lento.
- Intenta completar varias vueltas sin detenerte.
🎯 Meta
Cambiar entre acordes conocidos manteniendo un pulso básico y completar una progresión de cuatro acordes sin detener la música.
La continuidad es más importante que la velocidad.